UNA SEÑA DE IDENTIDAD CONVERTIDA EN UN ICONO: CHRISTIAN LOUBOUTIN

Un poco de historia:

Nada es certero cuando se habla de los orígenes del calzado.

Hace 40 mil años, los humanos que habitaban la tierra ya utilizaban una especie muy rudimentaria de calzado, o bolsas para los pies, las cuales tenían la única función de proteger a los pies de rocas afiladas y del frío. Estaban realizados de materiales que se degradaba fácilmente.

Un dato singular, de las investigaciones realizadas al respecto, es que los huesos de los pies de aquellos hombres dejaron de crecer por el uso del calzado, lo que originó posteriores generaciones de humanos con pies y dedos más pequeños.

Se presume que el primer par de zapatos que existió sobre la tierra data del año 3.500 antes de Cristo. Estaba hecho de una sola pieza y confeccionado con cuero de vaca y una especie de cordón.
El sexo en el calzado no se diferenciaba, y tanto hombres como mujeres llevaban el mismo estilo de calzado.

Respecto a los orígenes del zapato de tacón, se cree que está en Egipto, pues existen ilustraciones en las que se observan, tanto a hombres como a mujeres, haciendo uso de zapatos elevados.

Más adelante, en la Europa del siglo XV, los zapatos se convirtieron en un símbolo de riqueza y prosperidad.

Y es en la Revolución francesa cuando la funcionalidad del zapato marca un hito: Acababa de comenzar la nueva era del zapato.

Como dato interesante, en el siglo XVII comenzó a utilizarse el zapato de piel con suela incorporada, y a partir del siglo XX se originan nuevos avances en cuanto al uso de materiales y técnicas.

Hoy en día existen miles de opciones que sirven no sólo para la comodidad de nuestros pies, sino también para embellecerlos, incorporando estudios de diseño y construcción de calzado de alta costura.

Pues bien, uno de los referentes en esta materia es Christian Louboutin.



Nació en París en 1964. Creció en un ambiente libre y relajado, rodeado de mujeres, su madre y sus tres hermanas.
Sólo era un niño cuando ya dibujaba. 

A los catorce años se escapó de casa y, junto a un amigo mayor, descubre los clubs de moda y espectáculos de París, como el Folies Bergère.

 “De joven me pasaba los días en los music-halls de París.
 Sus bailarinas me fascinaban con esos trajes de plumas y tacones altos.”
-Christian Louboutin-

Así descubrió su pasión por el cabaré y el circo. De hecho, se convirtió en un experto trapecista, pasión que abandonó cuando se convirtió en zapatero, pues su gusto por el calzado y la vida nocturna, le condujeron a diseñar zapatos para el music-hall parisino.
Sus creaciones exitosas demostraban la calidad de sus zapatos, ya que estaban constantemente sometidos a las carreras y a las exigentes coreografías de las bailarinas.

Más tarde se trasladaría a Drôme, en el sur de Francia, como aprendiz de diseñador de calzado, para la marca francesa de zapatos Charles Jourdan.
Tiempo después, trabajó como freelance para casas de alta costura, ya que le fueron encargados diseños para las colecciones de grandes de la moda, como Chanel y Dior.

A comienzos de los años noventa decide abrir su propio establecimiento en París. Entre sus clientas se encuentran mujeres tan conocidas como Carolina de Mónaco o Catherine Deneuve.

Y es aquí, cuando nacen sus distintivas suelas rojas. 

La casa Christian Louboutin, se hizo mundialmente conocida al lacar la parte inferior de sus zapatos de tacón, con un color rojo intenso muy particular.
Sinónimo de lujo y elegancia, las creaciones de Louboutin, zapatos de tacón vertiginoso y suela roja, son su seña de Identidad, convirtiéndose en uno de los iconos de la alta costura del siglo XXI.

En todos estos años, el creador de la firma, ha demandado por plagio, a diversas empresas y firmas de moda que comercializaban zapatos de suela roja, como Yves Saint Lauren, alegando que reproducían las características de su marca.
Los tribunales han dado la razón a Christian Louboutin.  
Hoy vuelve a ser noticia, ya que el tribunal de apelación de París ha confirmado la sentencia de la última demanda interpuesta en 2013, condenando a la firma Kesslord, a pagar una suma de 7500 €.

Con esta decisión, el tribunal de apelación vuelve a confirmar que el uso del color rojo en la suela de un zapato de tacón está protegido. Reconociendo el carácter exclusivo de las suelas rojas, al diseñador Christian Louboutin.

En mi opinión, unos Louboutin representan Belleza, Feminidad y Sensualidad. Y considero que acontecimientos así, son todo un ejemplo de Perseverancia.
Nos demuestran una vez más que, cuando somos firmes con nuestras creencias, confiamos en nuestra capacidad de hacer y no cedemos ante el desaliento, conseguimos las armas necesarias para continuar y hacer realidad nuestros sueños.



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